Salud

Ir a Salud

VIVIR CON APNEA DEL SUEÑO
EL TRASTORNO QUE AFECTA LA CALIDAD DE VIDA DE MUCHOS

Son tiempos difíciles. Los momentos que se viven en la actualidad, ya sea por depresiones, problemas de diversa índole (económicos, laborales, de relación) o simplemente porque se padece de apneas, hacen que una persona no pueda dormir de la mejor manera en las noches.
Así, esas personas, al día siguiente, no logran el rendimiento esperado en sus actividades. De hecho, en los últimos tiempos han aumentado las consultas por estos casos y se ve una importante prevalencia en la población de las apneas de sueño.
Para tratar un tema tan candente, el doctor Juan Facundo Nogueira (M.N. 84.970, jefe de la sección de Medicina del Sueño de la División de Neumonología del Hospital de Clínicas) respondió a los diversos interrogantes que trae esta «pesadilla nocturna» que puede llevar serias complicaciones al organismo de una persona y a agravar enfermedades que este ya tenía, como por ejemplo las cardiológicas.
Consultado sobre cuándo hay que consultar a un profesional, se refirió a que «las apneas del sueño son pausas involuntarias en la respiración durante el sueño. Se presentan en 3 de cada 10 hombres y en 1 de cada 5 mujeres. Es frecuente que las personas que las padecen no lo sepan o no reconozcan los síntomas. Resulta crucial la consulta con especialistas para un diagnóstico adecuado y correcto tratamiento, ya que suelen hacerse crónicas y agravar otras enfermedades pre existentes».
«Esta intermitencia en el sueño suele generar cansancio y falta de concentración durante el día. Las consecuencias de este trastorno en el sueño hacen a quien lo padezca más propenso a accidentes domésticos, en el trabajo y en el caso de los conductores aumenta las probabilidades de un siniestro entre 7 y 10 veces», agregó el facultativo.

SAOS, la sigla
Con relación a la Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS), Nogueira afirmó que «en el caso del SAOS, una de las más comunes, lo que las genera es la relajación durante la noche de los músculos de las paredes de la laringe, lo que imposibilita una correcta respiración durante el sueño. Colapsan las vías respiratorias y falta oxigeno, por lo cual se generan micro-despertares producidos por el cerebro».
El profesional añadió que «hay casos como aquellas personas que padecen de obesidad donde el riesgo es mayor ya que las apneas pueden derivar en subida de la presión arterial, arritmias y en el caso de que el paciente tenga una enfermedad pre existente, como la enfermedad coronaria agravarla».
Respecto a los tratamientos y riesgos, el galeno fundamentó que «las apneas no tratadas también aumentan el riesgo de diabetes y trastornos del tipo metabólico y suelen hacerse patológicas. Al faltarle oxígeno a órganos que lo necesitan como el hígado, los riñones, el corazón y el cerebro, este último dispara adrenalina para que aumente la frecuencia cardíaca para que se bombee más sangre, lo que puede entre otras cosas subir la presión arterial. Las apneas crónicas complican las enfermedades cardiológicas ya existentes».
«El riesgo de padecer apneas del sueño aumenta con el edad y el peso, en general la edad media en la que se identifican es entre los 40 y los 50 años, también es muy común que se detecten en casos de personas que comparten la habitación.
Sabemos de todas formas que hay pacientes que tienen apneas del sueño en otras edades», concluyó Facundo Nogueira.
Cabe destacar que las personas que tienen más riesgo de apnea son: hombres, personas que tienen sobrepeso, historia familiar o pequeñas vías respiratorias. Los niños con amígdalas y adenoides hinchadas también pueden sufrir de apnea. En tanto, el diagnóstico se basa en su historia médica y familiar, un examen físico y en los resultados de un examen del sueño.


Editorial - Noticias Locales - Interés General - Notas Pensadas - Salud - Cultura - Deportes

Gastronomía - La Página de la Mujer - Guía de profesionales - Nuestra Ciudad - Contacto