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Ir a Interés generalIr a Interés general / Marzo 2018

Archivo: Marzo 2018

OLIVA O GIRASOL

OLIVA  A FAVOR
  • Previene enfermedades cardiovasculares: los ácidos grasos presentes en el aceite de oliva, en especial el ácido oleico, contribuyen a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), mientras que aumentan los de colesterol HDL (colesterol bueno), incrementan la vasodilatación arterial, mejoran la circulación y disminuyen la presión arterial.
  • Un aliado estomacal que favorece la digestión y reduce la secreción ácida gástrica,. Combate el estreñimiento, por su efecto laxante y mejora la absorción intestinal de los nutrientes.
  • Contribuye a la mineralización de los huesos. Es importante su presencia en la dieta en todas las edades, para limitar la pérdida de calcio que se produce durante el envejecimiento.

OLIVA  EN CONTRA
  • Un consumo excesivo puede contribuir ai aumento de peso y favorecer la aparición de ciertas enfermedades relacionadas con la obesidad, o ciertos problemas cardiovasculares.
  • Si tomamos medicamentos para la diabetes o la presión arterial, hay que tener cuidado con el consumo de este aceite, ya que baja el azúcar en sangre y la presión arterial.
  • Precaución: Ingerir demasiado aceite de oliva puede actuar como un laxante natural y provocar una diarrea incontrolable.
  • Economía: En comparación con otros aceites, es de los más costosos.

GIRASOL  A  FAVOR
  • Uno de los principales beneficios de consumir aceite de girasol es que protege las células del organismo, contra el cáncer que provocan los radicales libres.
  • Ayuda a prevenir enfermedades como el asma, la artritis reumática y el cáncer de colon.
  • Reduce el riesgo de sufrir infartos y también quema el colesterol disfuncional.
  • La vitamina E presente en el aceite de girasol también actúa como un hidratante que ayuda a las células a retener agua. Por otra parte, ayuda a proveer al cuerpo de una frontera protectora que resiste cualquier invasión infecciosa en bebés prematuros.

GIRASOL EN CONTRA
  • Es rico en ácidos grados polisaturados, que pueden reaccionar en el organismo oxidando la sangre y dañando las arterias. El exceso de estos ácidos también puede elevar los niveles de presión arterial, causando trastornos en los riñones y otras complicaciones severas.
  • El consumo excesivo de este tipo de aceite puede causar obesidad, dolores en las articulaciones y diabetes. Además, el exceso en su ingesta puede provocar cáncer de próstata y en mujeres menopáusicas cáncer de mama.
  • Dieta: Según especialistas en nutrición, aporta más calorías que el aceite de oliva.


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