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Ir a CulturaIr a Cultura / Mayo 2018

Archivo: Mayo 2018

El valor
Como objetivo, propiciar principios tan luminosos como la educación, el buen sentido, la honradez, motivar la búsqueda de la felicidad, destacar la solidaridad; sembrar en la nueva sociedad el concepto de valor como elemento saludable.
La importancia de ser leales a principios que uno tiene, defenderlos estoicamente, no con falsos heroísmos sino con férrea voluntad. Darse igualmente la oportunidad de cambiar de opinión, saber escuchar, practicar la empatía...
Del valor podemos decir que no es temeridad. Es un fuego impasible, que la brisa tenue acompaña y ningún viento apaga. Es el grito del silencio. Simboliza la serenidad en acción. Hay que tener valor para no seguir la corriente. Para no ser parte de un cuadro a medio andar sino ser el mismísimo autor de la pintura que elige los colores de su propia creación.
Se requiere de valor para vivir según se piensa.
Para actuar dentro de un sistema cuyas realidades a menudo nos confunden.
Que va hacia los extremos y se apega a los antagonismos. Que ve dos veredas paralelas pero no la calle o el puente que nos une. Que no prioriza el equilibrio y muchas veces tampoco resguarda el yo de cada uno sino que se ampara en el estereotipo. Que tiende a  manipular y no muestra la imagen completa, la verdad entera. Hace falta valor para decir «no» cuando hay demasiadas presiones del entorno. La honestidad y la integridad son parientes cercanos del espíritu valeroso, porque las causas nobles se protegen y se conservan desde la humildad y las intenciones puras. El valor surge de cada persona, que reconoce sus miedos y no es ajena a los peligros e incertidumbre que le rodean. Que afirma la creencia en su confianza, que avanza con respeto y sin atropellar, que observa metódicamente, evalúa y actúa. Ese valor filosófico, que todos poseemos. El ser constantes cuando todo alrededor titubea. Reformular situaciones cuando los propósitos se desvirtúan.
Ninguna voz hace tanto eco como la conciencia, aún cuando tenga el volumen bajo. Pienso que valor es, por ejemplo, admitir un error, ofrecer disculpas, reconocer «de esto yo no sé», pensar más en cooperar que en acaparar. Elegir el silencio ante algunas situaciones requiere de valor. Hablar cuando nadie lo espera, también. Lo mejor de esta virtud es que vive en nosotros. Y podemos ver florecer lo que deseamos. Siempre será bueno afrontar con actitud cada iniciativa. Y corresponder con actos, conducta, a las palabras expresadas. Desvanecer la hipocresía y la falta de ética con veracidad de almas. SER y CONDUCIRSE con la mirada en alto de saberse honesto, y ejercer dicha honestidad, hacia los otros... y hacia uno mismo.
Cristian Gentile

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