Editorial


 
Periódico PENSAR - La tapa
 
SUPLEMENTOS
 


Buscador
Archivo - Editorial
LA TIERRA
Es comentario habitual, que la Argentina produce alimentos para 500 millones de seres humanos, aproximadamente, y nosotros pensamos que es así. Lo que es incomprensible es que, miles de argentinos, entre ellos niños, pasen hambre. Con la tierra sucede algo similar, estamos entre los seis países del mundo geográficamente más extensos del mundo y también miles de compatriotas no disponen de una modesta parcela o un pequeño terreno para construir una legítima vivienda familiar. En éstos últimos años vivimos lamentables sucesos con tomas de tierras, ocupaciones ilegales, en muchos casos alentados por seres inescrupulosos y oportunismo político. Lo que se habla poco en la Argentina es lo que sucede con las compras a precios viles, apropiaciones ilegales y en grandes dimensiones. Miles de hectáreas en poder de grandes terratenientes argentinos y extranjeros. Y no son tierras cualesquiera. Las mejores del Sur, el pie de las laderas cordilleranas, riquísimas en minerales metálicos e inmensos campos diseminados por todo el territorio nacional para, mayoritariamente el cultivo tóxico de la soja. Es decir, se estigmatiza cuando los pobres ocupan un terreno para construir su vivienda y se oculta a un poderoso cuando se "hace" de miles de hectáreas, principalmente para hacer grandes negocios. Por todo esto es necesario una ley y censo general de tierras para considerar las fiscales con capacidad ociosa y las "privadas" con papeles legítimos, declaraciones juradas actuales e impuestos al día. Entre toda la tierra, las estatales y las privadas de dudosa legalidad se podrían utilizar para resolver definitivamente el problema habitacional y alimenticia a través de granjas agroecológicas que además ayudaría a resolver en gran parte la falta de trabajo, y el desarraigo provincial que tanto afecta la concentración masiva en el conurbano bonaerense. Para erradicar la pobreza estructural y el flagelo del hambre definitivamente, que nos avergüenza como pueblo y nación, se necesitan dirigentes políticos audaces, valientes y decididos y un Estado realmente presente. Desde ya, habrá sectores minoritarios que no querrán perder sus privilegios. Ellos necesitan que nada cambie, si sucediera, no podrían continuar con sus negocios, renta obscena y especulativa. Para erradicar las desigualdades e injusticias de nuestra Argentina, se necesita además de buenas intenciones, decisión y participación de todos los que deseamos una patria digna y orgullosos de habitarla.


Editorial - Noticias Locales - Interés General - Notas Pensadas - Salud - Cultura - Deportes

Gastronomía - La Página de la Mujer - Guía de profesionales - Nuestra Ciudad - Contacto